Nueva Forma de Registrar el Arrendamiento Puro para 2019 ¿Efectos Fiscales? - 3445 Visitas

Hasta el 31 de diciembre de 2018, el arrendamiento puro se registra en resultados al devengo, es decir, cuando se usa o goza del bien objeto del contrato de arrendamiento.

Para su registro contable, tenemos dos opciones:

OPCIÓN 1: Si el pago de la renta es a mes anticipado, es decir, se paga en los primeros días del mes, al pagar la renta se debe reconocer un pago anticipado, y al final del mes, cuando se usó el bien, se devenga la renta y se registra en el costo o en el gasto, dependiendo del tipo del bien arrendado y su uso.

Si somos pragmáticos, el registro contable del pago de la renta será cargando directamente al costo o gasto, lo cual, aunque no es técnicamente adecuado, se permite siempre y cuando al cierre de mes se haya devengado.

OPCIÓN 2: Si se paga a mes vencido, es decir, la renta del mes primero se devenga y en los primeros días del mes siguiente se paga, se debe registrar, por lo menos al cierre del mes el cargo al costo o gasto de la renta, y se reconoce el pasivo correspondiente (recuerda que esto no es provisión)

NOTA: Recuerda que el registro contable se realiza al devengo, independientemente a la fecha de la emisión del CFDI, o de si tienes o no el CFDI.

A partir del primero de enero de 2019, con base en la nueva NIF D-5, las rentas que se van a devengar a partir de esa fecha y hasta el vencimiento del contrato (plazo del contrato mayor a un año) se deberán registrar en un nuevo activo denominado “Derechos de uso”, y conforme se va devengando, se irá registrando a la cuenta de DEPRECIACIÓN, ya sea en costo o gasto, NO en gastos con el concepto de renta.

Fiscalmente, seguirá siendo un gasto por renta, el CFDI tendrá el concepto de renta, y de esa forma se hará deducible.

Con lo cual, tendrás que conciliar el efecto registrado en depreciación como deducción contable no fiscal, y el efecto deducible de la renta, como deducción fiscal no contable.

Sin embargo, y a pesar de que muchos colegas dicen que las NIF no son ley, que no son obligatorias y que ni al SAT le interesa, si nuestros amigos se ponen estrictos, la autoridad podría ponerse estricta y aplicarte el incumplimiento de la fracción IV del Art. 27 de la LISR para la deducibilidad de la renta.

Por otro lado, si los bancos te piden estados financieros, no tienes de otra, deberás aplicar la nueva forma de registro de la NIF D-5, ya que todas las instituciones financieras ya han recibido cursos sobre el tema, y que impacta de manera importante a los análisis financieros y razones financieras que ellos utilizan para determinar la capacidad de pago de los acreditados, y este tema es un “hot issue” para ellos.

Puedes estar de acuerdo, o puedes no estarlo, pero siempre será mejor estar preparados para responder ante la necesidad de información de todos los usuarios de la información financiera.

No vaya a ser la de malas que la persona que contrata tus servicios te pregunta sobre este cambio porque lo escuchó por ahí, y tú no estés enterado e informado, y tengas que responder con cara de “what?” que no hay reformas fiscales al respecto, y quedes mal parado.

Lo de hoy es la mejora continua, así que estudia, aprende y aplica.
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