{"id":290,"date":"2017-07-15T14:15:50","date_gmt":"2017-07-15T19:15:50","guid":{"rendered":"http:\/\/sinergiainteligente.com\/publicaciones\/?p=290"},"modified":"2019-04-18T19:09:00","modified_gmt":"2019-04-19T00:09:00","slug":"pruebas-periciales","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/sinergiainteligente.com\/publicaciones\/2017\/07\/15\/pruebas-periciales\/","title":{"rendered":"Algunas Precisiones Sobre Pruebas Periciales"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-370 alignleft\" src=\"http:\/\/sinergiainteligente.com\/publicaciones\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/Mtra-Magaly-Ju\u00e1rez-Arellano.png\" alt=\"\" width=\"152\" height=\"158\" \/>Cuando un perito (generalmente de las autoridades demandadas) determine por ejemplo que:<br \/>\n\u201cNo hay certeza de que los dep\u00f3sitos observados correspondan a pr\u00e9stamos realizados por los acreedores registrados contablemente, en atenci\u00f3n a que si bien el monto total mensual registrado a nombre de cada uno de los <!--more-->acreedores corresponde a los contratos celebrados, tambi\u00e9n lo es que de acuerdo a las copias de los estados de cuenta bancarios de los acreedores, no todos los pr\u00e9stamos provienen de los acreedores registrados y tampoco son acordes con los acreedores mencionados en dichos contratos\u2026\u201d<\/p>\n<p>Es recomendable argumentar que NO DEBE OTORGARSE VALOR PROBATORIO A DICHO DICTAMEN, en virtud de que tal como es de observarse, el perito no sustenta su dicho, al ser omiso en mencionar cu\u00e1les son los pr\u00e9stamos que s\u00ed provienen de los acreedores registrados y que resultan acordes con los acreedores mencionados en los contratos de mutuo.<\/p>\n<p>Lo expuesto, porque no se debe perder de vista que es el propio perito quien reconoce que \u201cno todos los dep\u00f3sitos provienen de los acreedores registrados y tampoco son acordes con los acreedores mencionados en dichos contratos\u201d, sin explicar dicha aseveraci\u00f3n; esto es, al decir \u201cno todos\u201d se advierte un reconocimiento impl\u00edcito de que \u201calgunos si lo son\u201d y por ende al no hacer mayores precisiones al respecto, su conclusi\u00f3n no es tal, sino simples aseveraciones dogm\u00e1ticas, ante la inexistencia de razonamiento o an\u00e1lisis alguno que las respalde. Motivos por los cuales una pericial en esos t\u00e9rminos no resulta convincente y es jur\u00eddicamente incorrecto otorgarle valor probatorio a dicho dictamen.<\/p>\n<p>Por otra parte, es bueno recordar que NO TODO RECHAZO DE DEDUCCIONES, obliga a probar en su contra presentando una prueba pericial contable, pues si la nulidad decretada no versa sobre la precisi\u00f3n de montos, cantidades o documentos respecto de los cuales sea necesario un conocimiento contable especial, el ofrecimiento de la misma no es necesario, al no resolver \u00e9sta la Litis.<\/p>\n<p>Por ejemplo, cuando la ilegalidad decretada por la autoridad fiscalizadora obedece a que \u00e9sta NO pone en duda la veracidad de las operaciones registradas en la contabilidad del contribuyente, sino la del documento o documentos con las cuales los particulares acreditan la veracidad de sus registros contables; o cuando refuta la validez de los contratos que sustentan determinadas operaciones. Pues en \u00e9stos casos, lo que se est\u00e1 poniendo en duda es la legalidad, existencia, efectiva realizaci\u00f3n, etc., de las operaciones como tales.<\/p>\n<p>Motivos por los cuales, ante \u00e9ste tipo de casos la prueba pericial contable no ser\u00eda la id\u00f3nea para acreditar la falta de legalidad de la determinaci\u00f3n de las autoridades fiscales; porque no se trata de cuestiones de la t\u00e9cnica contable, sino de la interpretaci\u00f3n jur\u00eddica respecto a los requisitos que la autoridad estima que debieron darse tales como fecha cierta, certificaci\u00f3n por fedatario p\u00fablico, materialidad de operaciones, etc.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-551 size-full\" src=\"http:\/\/sinergiainteligente.com\/publicaciones\/wp-content\/uploads\/2018\/02\/magaly-juarez-arellano-Pub.jpg\" alt=\"\" width=\"800\" height=\"150\" srcset=\"https:\/\/sinergiainteligente.com\/publicaciones\/wp-content\/uploads\/2018\/02\/magaly-juarez-arellano-Pub.jpg 800w, https:\/\/sinergiainteligente.com\/publicaciones\/wp-content\/uploads\/2018\/02\/magaly-juarez-arellano-Pub-300x56.jpg 300w, https:\/\/sinergiainteligente.com\/publicaciones\/wp-content\/uploads\/2018\/02\/magaly-juarez-arellano-Pub-768x144.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 767px) 89vw, (max-width: 1000px) 54vw, (max-width: 1071px) 543px, 580px\" \/><a href=\"http:\/\/sinergiainteligente.com\/expositores\/Mtra-Magaly-Juarez-Arellano.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Ver Trayectoria Profesional<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cuando un perito (generalmente de las autoridades demandadas) determine por ejemplo que: \u201cNo hay certeza de que los dep\u00f3sitos observados correspondan a pr\u00e9stamos realizados por los acreedores registrados contablemente, en atenci\u00f3n a que si bien el monto total mensual registrado a nombre de cada uno de los<\/p>\n","protected":false},"author":12,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[6],"tags":[],"class_list":["post-290","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-fiscal"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/sinergiainteligente.com\/publicaciones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/290","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/sinergiainteligente.com\/publicaciones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/sinergiainteligente.com\/publicaciones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/sinergiainteligente.com\/publicaciones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/12"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/sinergiainteligente.com\/publicaciones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=290"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/sinergiainteligente.com\/publicaciones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/290\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":816,"href":"https:\/\/sinergiainteligente.com\/publicaciones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/290\/revisions\/816"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/sinergiainteligente.com\/publicaciones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=290"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/sinergiainteligente.com\/publicaciones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=290"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/sinergiainteligente.com\/publicaciones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=290"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}